23 de abril: día del libro. Palabras, tiempo y espacio

“El universo (que otros llaman la Biblioteca) se componte de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas.” Esta es la primera frase del relato La Biblioteca de Babel del argentino Jorge Luis Borges.

Borges, obsesionado siempre con el espacio y el tiempo, reflexiona en su Biblioteca sobre las implicaciones de las palabras, de los idiomas, de los conceptos que es posible expresar con las 22 letras del alfabeto, el espacio, el punto y la coma. La combinación de estos 25 símbolos en libros de 410 páginas arroja un número de libros posibles que es mayor al de los átomos contenidos en nuestro universo hecho de materia. La mayoría de estos libros no tendría ningún sentido en ninguno de los idiomas conocidos por los humanos. Pero en algunos pocos podríamos encontrar las palabras que encierren la demostración de la existencia de Dios, el mensaje que nos envían los que cruzaron al más allá, el mapa del tesoro de la felicidad, la receta para fabricar la pócima de la eterna juventud, la explicación completa de la vida y de la muerte, la descripción precisa de los componentes del alma… Lamentablemente, en la Biblioteca de Borges también estarían los libros que demostraran las falacias de los libros anteriores, las razones por las que Dios no existe, la falsedad de todos los mensajes, vengan del más allá o de la estantería contigua y también la mentira del paso del tiempo o la imposibilidad de su detención, el itinerario preciso hacia la falsa felicidad o la minuciosa lista de los argumentos por los que no se puede distinguir la vida de la muerte o los espejismos de las almas animadas.

Todo eso sea probablemente el lenguaje: milagro y maldición, instrumento poderoso para nombrar al amor, y repartirlo, y para conjurar a los demonios que nos someten y atormentan.

Sin embargo no podemos dejar de sentir una atracción extraña e irresistible por un universo compuesto por todos los libros. ¿A qué olerían cuando los abrimos? ¿Produciría dolor cortarse con el borde de una de sus hojas? ¿Con qué pasta se hizo su papel? ¿De dónde salió su tinta infinita o en qué imprenta fabulosa se imprimieron sus textos?

 

Fecha: 20/04/2019