3 de diciembre: día mundial de las personas con discapacidad

Son muy pocas las cosas que se saben con certeza de la vida de “Blind” Willie Johnson, tal vez porque durante toda su vida fue negro y pobre y porque nunca salió de la Texas rural en la que nació. Se sabe, sin embargo, que no nació ciego. Huérfano de madre desde muy pequeño, cuando tenía 7 años su padre encontró a su madrastra con otro hombre y la golpeó tan brutalmente que, en una espiral de venganza desatada, ella vertió una botella de lejía en el rostro del pequeño Willie, apagando sus ojos para siempre.

El único oficio que “Blind” Willie Johnson aprendió de su padre fue la mendicidad. Su talento precoz para tocar la guitarra de doce cuerdas, siendo aún muy pequeño, y su condición de invidente resultaron muy útiles a la hora de conmover a los viandantes y convencerlos para aflojar unas monedas que contribuyeran al sustento familiar. Así fue siempre: “Blind” Willie Johnson pasó toda su vida cantando blues y espirituales negros en las esquinas de su pueblo para reunir unos centavos que le permitieran subsistir. Cantando y predicando en las calles de Beaumont (Texas), y aceptando tanto la caridad de los viandantes como los designios de la providencia divina, ocupó su lugar en el mundo. No nos consta que se quejara alguna vez. Ni siquiera cuando fue detenido por incitación a la rebelión y dio con sus huesos en la cárcel. Aquel aciago día, cantando como siempre bajo las columnas del juzgado municipal, un policía que pasaba malinterpretó la letra del espiritual sobre la historia bíblica de Sansón y Dalila y pensó que Sansón derribando las columnas del templo de los filisteos era claramente una llamada a la rebelión de los negros y al levantamiento contra la justicia y el orden establecido.

No se sabe cómo alguien de la Columbia Records conoció de la existencia de Willie Johnson y le convenció para grabar algunas de sus creaciones musicales. Se conservan 30 grabaciones llevadas a cabo en cinco sesiones entre 1927 y 1930, cuando Willie contaba con unos 30 años de edad. No consta, sin embargo, que ese trabajo mejorara en algo su miserable existencia. “Blind” Willie Johnson siguió mendigando en las esquinas y predicando la palabra de Dios a los viandantes hasta el día de su muerte quince años después.

En 1945, año en el que cumpliría 48 desde su nacimiento, la casa donde vivía se incendió y, viéndose incapaz de encontrar otro alojamiento, continuó viviendo entre sus ruinas prácticamente a la intemperie. Seguramente por eso enfermó de neumonía y seguramente por eso murió. En una entrevista que se hizo muchos años después a la que fue su mujer, ésta dijo que intentó llevar a su marido al hospital y que no le admitieron porque era ciego.

En décadas posteriores, músicos de la talla de Led Zeppelin, Bob Dylan o Grateful Dead, entre muchos otros, han rendido homenaje a aquellas viejas grabaciones. Los blues y espirituales de “Blind” Willie Johnson han sido rescatados, versionados , remezclados y venerados por cientos de artistas que se consideran profundamente influidos por esas melodías lánguidas, arrastradas y profundamente tristes. Hoy se consideran historia vital de la música reciente, una inspiración sin la cual no se entiende una gran parte de lo que se ha escrito después en una partitura o se ha interpretado sobre un escenario. Naturalmente, no es posible saber lo que ese tardío reconocimiento puede suponer para “Blind” Willie más allá de la muerte; si eso hizo que tal vez las puertas del cielo que él predicaba se ensancharan un poco más para recibir su alma, o si por fin una sonrisa en sus labios evaporó en su rostro los surcos de tantas lágrimas derramadas, o si, parado con su guitarra en una esquina del paraíso, el viejo Willie recuperó de nuevo la luz de sus ojos mientras tocaba para las estrellas. Lo que sí sabemos es que hoy, grabada en un disco de oro a bordo de una nave espacial llamada Voyager, una canción de melodía lánguida, arrastrada y profundamente triste, una canción titulada Dark Was The Night que trata de la tragedia de la crucifixión, una canción de “Blind” Willie Johnson, viaja más allá del Sistema Solar en dirección a la luz de las estrellas.

Podéis escucharla en esta página web, donde se recoge el mensaje que los humanos mandamos a las civilizaciones del cosmos.

“Blind” Willie Johnson era ciego, sin duda, como también era negro, analfabeto, pobre, huérfano y enfermo. Tal vez hoy lo llamaríamos también discapacitado. Como si la única discapacidad real no fuera la de los seres humanos que contemplan el sufrimiento con indiferencia.

Aprende y celebra viendo este video sobre el día mundial de las personas con discapacidad: https://youtu.be/O2pgWOE8oug

Fecha: 02/12/2018